3 Beneficios de la espiritualidad

Hace unos días tuve la oportunidad de acudir a un retiro espiritual.

Ahora de regreso a mi vida normal puedo decir que, aunque este no fue un retiro de silencio como los de Vipassana, me siento más en contacto con mi vida espiritual.

Religioso/espiritual. ¿Cuál es la diferencia?

La espiritualidad es la creencia de que existe algo superior a la vida terrenal. Esto puede ser el universo, las vibras, los chakras, la religión, o cualquier “ser o fuerza que no es palpable”.

La religión es la espiritualidad, pero enfocada a las enseñanzas de un Dios. (La Santísima Trinidad del cristianismo, Allah del Islam, los varios dioses del hinduismo, etc.)

Una u otra, el fondo es el mismo. Ambas involucran a la fe, o a la confianza en que, a pesar de que no podemos comprobar o medir a estos seres o fuerzas, existen.

Y esto, a nosotros los humanos, nos viene bien. Según múltiples estudios, existe una relación positiva entre la práctica de la espiritualidad y la salud (mental, física y emocional).

Aunque vivir la espiritualidad tiene muchísimos beneficios, he elegido tres de los que considero que tienen un impacto directo sobre el crecimiento personal.

1. Aumenta la confianza en la toma de decisiones

Si batallas en el momento de tomar decisiones importantes, o consideras que eres indeciso/a, tener un mayor acercamiento a la espiritualidad puede ayudarte. Tener fe implica creer que hay un ser o fuerza superior bondadosa, que se alinea a nuestro bienestar y que busca lo mejor para nosotros.

Tomar decisiones importantes es difícil por que, al no conocer el futuro, el miedo a la incertidumbre puede paralizar a cualquiera. También puede ser aterrador el no saber si la decisión que tomemos será “la correcta”. En lugar de preguntar impulsivamente a los demás o de preocuparte, recurrir a la espiritualidad te puede brindar esa confianza.

2. Mejores relaciones interpersonales

Según la investigación de la doctora Brenee Brown, acercarnos a la espiritualidad incrementa nuestro sentido de pertenencia en el ámbito social. En su audiolibro “El Poder de la Vulnerabilidad”, explica que un factor clave de las personas que experimentan un sentido considerable de pertenencia y de amor es simplemente que se creen merecedores de pertenencia y de amor. Más adelante, define a la espiritualidad como “La creencia profunda de que estamos inextricablemente conectados los unos a los otros, por algo que es superior a nosotros.”

3. Brinda herramientas alineadas al crecimiento personal

Muchas formas de espiritualidad involucran prácticas de introspección, o de “mirar hacia adentro”, con el fin de conectarnos con el ser o fuerza superior desde lo más profundo de nuestro ser.

La meditación, la oración, la oración contemplativa (práctica cristiana) y la reflexión, son algunas de las más comúnmente practicadas.

La meditación y la oración contemplativa consisten en despejar la mente y enfocarnos en nuestra respiración o en “simplemente estar”. La diferencia entre ellas es que la meditación como tal no es una práctica religiosa. La oración contemplativa sí acostumbra serlo, y consiste en “despejar la mente” para predisponer el cuerpo y mente para que Dios nos trasmita su mensaje.

 Algunos de los beneficios de estas prácticas son:

  • Reducción de estrés
  • Reducción de ansiedad
  • Disminuye las probabilidades de caer en depresión
  • Aumenta el pensamiento positivo
  • Aumenta la gratitud
  • Mayor concentración en las actividades diarias
  • Mayor autoconsciencia en los comportamientos diarios

 

Reflexión

He sido adicta al crecimiento personal desde que tengo memoria y puedo decir que el esforzarme por obtener la mayor cantidad conocimiento psicológico posible, no ha sido suficiente.

Vivir la espiritualidad es una forma de amar, a la creación y a mi mismo. De amar mi vida y las vidas de los demás.

Para mi esto es una necesidad. Y doy gracias a mi Dios por que lo tengo.

Te deseo esto y más,

H.