¿Cómo Ser Auténtico?

“Solo sé tú.”

He escuchado esta frase en incontables ocasiones.

En ninguna de estas me ha servido.

¿Cómo voy a solo ser yo? Si el simple hecho de identificar lo que “yosignifica, me ha tomado (y me seguirá tomando) esfuerzo, ansiedad, y mucho, mucho miedo.

Miedo a reconocerme a mi misma. Miedo a permitir que los otros me vean como soy. Auténtica. Sin máscaras.

Existen distintos obstáculos que nos previenen de encontrar nuestra versión auténtica. Entender estos “por qué’s” es ya en sí un gran primer paso, pues esto nos da conciencia sobre lo que hay detrás de nuestros comportamientos, abriéndonos la puerta para encontrar la manera de cambiarlos, si es que decidimos hacerlo.

¿Por qué usamos máscaras?

Comencemos con la siguiente premisa, la llamaremos meta 1:

El principal motivador de nuestro cerebro es conseguir nuestra sobrevivencia.

Es bastante común que, en nuestro camino de crecimiento, hayamos enfrentado situaciones en las que ser auténticos, y mostrar nuestros sentimientos o la ausencia de ellos, no nos hubieran ayudado a conseguir la meta 1. Pues en el caso de los niños, ser amado o aceptado por nuestros padres significaba justo eso. Nuestros padres no son perfectos, y aunque nos hayan amado muchísimo, en muchas ocasiones sus propias inseguridades surgen al habernos educado.

Entonces, inconscientemente tomábamos la siguiente decisión:

Ser auténtico y arriesgar la aprobación, y por ende, el cuidado de mis padres  VS usar una máscara y sobrevivir.

En muchas otras ocasiones, aunque nuestros padres se hayan esforzado muchísimo por transmitirnos su amor incondicional, esto no vuelve a nadie inmune. En el colegio, en los medios de comunicación y en nuestras comunidades, abunda la vergüenza como modo de vida, al igual que la idea de que, así como somos, no somos suficientes.

Así, muchos acudimos a la tienda de máscaras en nuestras mentes (retóricamente), e inconscientemente elegimos aquellas que nos acercaban más a la meta 1.

Algunos ejemplos de estas son:

  1. El perfeccionismo
  2. Hacerme “el menso o la mensa”
  3. Actitud de “los deseos, ideas, formas de ser de los demás valen más que los míos”.
  4. Imitar a los demás, compararme
  5. Responsabilizarme por los demás o controlar a los demás
  6. Permitir que otros me controlen
  7. Adicciones

 

Sucede que cuando crecemos, nos volvemos autosuficientes, y nuestra sobrevivencia ya no depende de otros, si no de nosotros mismos. Es ahora cuando podemos detenernos frente al espejo, mirarnos a los ojos y preguntar: “¿será que mi forma de actuar es congruente con quien soy yo? ¿mi verdadero yo?”

Quitarnos las máscaras que hemos elegido traer puestas por tanto tiempo toma de muchísimo valor, pues implica riesgo.

Al ser auténticos, algunos se sentirán realmente identificados con nuestras ideas y emociones y crearemos conexiones y gozo que nunca antes hubiéramos imaginado. Viviremos fieles a nuestras creencias, deseos, personalidades, y no nos dejaremos llevar por la marea, si no que crearemos nuestro propio camino.

Pero otros, se sentirán amenazados por nuestra autenticidad, no aceptarán nuestras ideas, y nos rechazarán.

Y esto habrá valido la pena. Pues al menos no nos estaremos rechazando a nosotros mismos. Por que esto en sí, ya es todo un infierno.

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